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Dulce Agonía
Vals Manuel Acosta Ojeda
Un latido es un paso hacia la fosa,
y en cada beso se nos va la vida;
buscamos los placeres sin medida,
y el cuerpo sufre cuando el alma goza.
Cada querer liba, cual mariposa,
de nuestros labios la miel escondida;
nos va matando y nos es querida,
esa agonía lenta, silenciosa.
Cada copa que alivia nuestra pena,
y nos hace reír por un momento;
¡Destroza nuestro ser, nos envenena!
Mas, quita de las bocas el lamento,
y qué importa mañana la condena.
si estuvo un rato, el corazón contento.
recopilado por Marycaty de la web
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