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DE VUELTA AL BARRIO. Olga Milla llegó de Estados Unidos con su nuevo disco bajo el brazo.(Foto: Nancy Chappell)
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La cantante peruana radicada en nueva jersey nos entrega su segundo disco, "Repercusión", una producción independiente y con temas propios que refrescan los aires de la costa peruana
Por Alonso Rabí do Carmo
"Latin Beat", la revista de música de Los Ángeles, calificó a "Repercusión: Baladas afroperuanas y otras agitaciones" de Olga Milla entre los mejores discos latinos del 2005. "Repercusiones" es un disco que se ubica claramente en una corriente de cambio y, en una rápida lectura de la tradición, tendríamos que ubicarlo dentro de la genealogía musical que inaugura Chabuca Granda cuando comenzó a explorar nuevas posibilidades en los ritmos costeños.
"Repercusiones" es un trabajo notable. En primer lugar, el hecho de que se trate de una producción independiente, ajena a los intereses de las casas disqueras, lo que garantiza un producto musical que no sufre la 'mediación' de los gustos del mercado.
Por otra parte, se trata de un repertorio nuevo, pues todas las canciones han sido compuestas por la propia cantante, lo que sin duda constituye una señal de vitalidad en una música que muchos piensan en estado de coma o algo peor. El disco, grabado en varias etapas y épocas, reúne a estupendos músicos, algunos ya fallecidos, como los percusionistas Julio 'Chocolate' Algendones, Caitro Soto y Eusebio Sirio 'Pititi'. A ellos se suman guitarristas de la talla de Carlos Hayre, Félix Casaverde y Sergio Valdeos, los percusionistas Juan Medrano y Gigio Parodi, y los bajistas David Pinto y Mariano Liy.
Las canciones de Olga Milla destacan por su fino lirismo y por su vivacidad rítmica y sonora. De los diez temas que componen el disco (once contanto las dos versiones de "El huayruro", una de ellas en la voz de Caitro Soto), "Fuegos disimulados", "Repercusión", "La llave quebrada", "Prende y apaga" y "Ni con una hojita de llantén" son acaso los más logrados, sin olvidar mencionar que la voz de Olga Milla ofrece signos de una evidente madurez, sobre todo si la comparamos con su anterior CD, "Caricias", también editado en EE.UU.
Pero a diferencia de ese primer disco, en el que se establecía un diálogo con la obra de otros compositores peruanos, "Repercusión" es un trabajo de autor en el que se dan cita, de modo natural, la tradición y la innovación. Landós, festejos y otros ritmos costeños aparecen aquí, con la esencia de siempre, pero con una sensibilidad nueva.
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